| El Cerro Polanco. La Pirámide Verde |
|
|
|
|
Los egipcios pasaron a la historia por haber construido las estructuras más extraordinarias conocidas hasta entonces. Miles de seres humanos, a menudo esclavos, levantaron piedra sobre piedra, en el desierto, estos monumentos que daban cuenta de la cultura que los sostenía. Apuntando al cielo y afirmando: aquí estamos. Hoy día acarrear piedras es asunto de las máquinas; elevar edificios enormes, también. Pero plantar un bosque en un cerro degradado, esa pirámide natural, es tarea casi sobrehumana. Especialmente en el seco clima mediterráneo de nuestra zona central. Y sin embargo un grupo de chilenos la emprendió, probando, probando, hundiendo chuzo y pala en el terreno de piedra, instalando riego árbol por árbol, protegiendo cada planta contra los predadores, los prolíficos conejos. Y vigilando todo el tiempo lo que está pasando con los cuatro mil setecientos árboles, uno por uno.
Fue iniciativa conjunta de Fundación Chile, Sodimac, el Parque Metropolitano y de Eco Soluciones. ¿Por qué no entregarle a la contaminada capital otro pulmón verde? Patricio Toledo viniendo del sur, donde se ha especializado en el manejo de renovales de bosque nativo, junto a Matías Soffia y Ricardo Carrasco de Fundación Chile, convencieron conjuntamente a la administración del Parque Metropolitano y a la empresa Sodimac de comprometerse con este proyecto faraónico de regenerar nada menos que ¡la Pirámide! en el cerro Polanco, a espaldas del Parque Metropolitano. Un cerro que carga además con esa cicatriz que se llama Radial Nororiente. Nada podría mitigar esa herida.
Pero, siquiera, enverdecerla. Acompañar a la piedra, al cemento, al acero, con la vida misma: la vegetación que algún día cubrió sus laderas. Mucha gente, “los viejos” los llama Patricio Toledo, ha trabajado de sol a sol en esos cerros calientes conduciendo el agua de la vida bajo tierra, dibujando en círculos los espinos, quillayes, pimientos, taras, y hasta los ruidosos colligüay. Una tarea de egipcios.
Lo que más deseo es que esta iniciativa prenda y demuestre que podemos empezar a revertir el desastre. Es esperanzador que gente como Patricio Toledo esté empeñada en lograr lo que parece imposible. ¡¡¡Pero es que los tiempos lo requieren!!! Ya no necesitamos más cemento sino verde, verde, verde.
Por: Malú Sierra Periodista |





